Tecnología · Cómputo orbital

Musk quiere poner la IA en órbita, ¿está loco oes un genio?

Unos ordenadores en el cielo. Luz del Sol para alimentarlos. Un frío que no existe. El cohete más grande del mundo para subirlos. ¿Es una locura, o es el siguiente paso?

Centros de datos de 250 kW en órbita heliosíncrona. Seis problemas resueltos por separado. El expediente pide un millón de satélites. Esta pieza no pregunta si Musk está loco: pregunta si las piezas encajan — y si, encajadas, pueden salir a cuenta.

LA NAVE · STARSHIP

PRESENTADO

La única nave reutilizable que existió llevaba la tercera parte

El transbordador espacial fue el gran precedente de una nave que volvía de órbita: 135 misiones, y hasta 39 vuelos de un mismo aparato. Sobre el papel, 29,5 toneladas. El máximo que llegó a subir de verdad fueron 22,78 —el telescopio Chandra, en 1999—. Esta nave mide 52 metros y está diseñada para más de cien. Es objetivo de diseño, no capacidad demostrada.

+100 t
de diseño, no voladas
22,78 t
máximo real del transbordador
52 m
de largo

NASA, 1974 · Starship Users Guide, SpaceX

LA NAVE

PRESENTADO

Solo ha existido una nave de ida y vuelta. Llevaba un tercio.

El transbordador espacial fue la única que ha ido y ha vuelto de verdad. Podía subir unas 30 toneladas. Esta mide más que el transbordador entero y está pensada para subir más de cien.

×3
más carga que el transbordador
52 m
de largo

SATURN V / STARSHIP

DOS FILOSOFÍAS

El cambio no es solo cuánto empuja

El F‑1 del Saturn V utilizaba un ciclo generador de gas y acababa en el océano. Raptor recircula prácticamente todo el caudal por dos turbinas antes de la cámara. Starship solo cambia la economía si esa complejidad termina produciendo vuelos repetibles, no una nueva hazaña desechable.

111 m
de alto, Saturn V
124,4 m
de alto, Starship V3
118 t
lo más pesado subido a órbita baja

NASA · prospecto de SpaceX, junio de 2026

DOS GIGANTES

COMPARADOS

El Saturno V acababa en el fondo del mar.

Este gana si vuelve, se llena y vuelve a subir. El cambio de verdad no es empujar más. Es no tirar el cohete.

111 m
medía el Saturno V
124 m
mide Starship

REENTRADA Y ATERRIZAJE

VOLÓ

Quince minutos de plasma, veinticinco segundos de frenada

Vuelve envuelta en plasma durante un cuarto de hora, protegida por baldosas hexagonales que aguantan 1.377 °C. El hexágono no es capricho: no deja un camino recto por el que el gas caliente acelere entre las juntas. Después se voltea y frena en veinticinco segundos —once con tres motores, siete con dos, siete con uno— bebiendo de dos depósitos escondidos en la punta del morro, porque al voltearse el propelente de los tanques grandes se va contra las paredes.

1.377 °C
en la baldosa
25 s
de frenada
3 → 2 → 1
motores

Cronología del vuelo 13, SpaceX, 24 de julio de 2026

LA VUELTA A CASA

VOLÓ

Un cuarto de hora envuelta en fuego, y frena en veinticinco segundos

Al volver, el roce con el aire la envuelve en gas incandescente durante quince minutos. La protegen miles de baldosas con forma de panal: el hexágono no deja ningún pasillo recto por el que el calor se cuele. Después se da la vuelta y frena con sus motores en menos de medio minuto.

LA PUERTA

VOLÓ

No se abre hacia fuera: se desliza hacia arriba

Una puerta con bisagra a nueve metros de diámetro sería un problema estructural. Este panel bascula primero hacia dentro para soltar el sello y después sube por dos raíles. Ha funcionado cinco veces. Y en mayo de 2025 el vuelo 9 se perdió por la razón más humilde imaginable: la puerta no abrió y los ocho satélites se quedaron dentro.

5
aperturas correctas
1
fallo en vuelo
9 m
de diámetro

Páginas oficiales de misión, SpaceX

LA PUERTA

VOLÓ

Una puerta que se desliza, como la de un garaje

Una puerta de bisagras de nueve metros sería demasiado frágil. Esta se recoge hacia dentro y sube por dos raíles. Ha funcionado cinco veces, y una vez no abrió: aquel día los satélites se quedaron dentro y la misión se perdió. Así de simple puede ser un fallo espacial.

NECESITAMOS 1 · SUBIR MUCHA MASA, MUCHAS VECES

Dentro no hay un almacén. Hay una máquina que empuja.

Presión, pestillos, posición y autorización tienen que confirmarse en ese orden. Un estado incompleto cancela el siguiente y la secuencia entera se detiene, porque a doscientos kilómetros de altura no hay nadie que pueda abrir a mano lo que se ha quedado a medias.

Es la disciplina que impone el sitio. En una fábrica, una máquina que se atasca se para y viene alguien. Aquí «viene alguien» no existe, así que la única defensa es no permitir jamás un paso cuyo anterior no esté confirmado.

Los satélites no van sueltos. Están indexados en cuatro columnas‑raíl, y un marco tirado por cabrestantes mantiene la pila asentada contra el suelo. Sin ese marco no habría nada que empujar: en microgravedad la pila flota y las cadenas pasarían de largo.

Y entonces empieza lo bonito. No hay resortes ni pirotecnia. Dos cadenas motorizadas empujan los satélites de dos en dos por la abertura, tan despacio que la propia deriva de la nave basta para abrir hueco antes de que asome el par siguiente.

10:59en vaciar la bahía · veinte satélites · un par cada 66 s

Ese es el ritmo real del vuelo 13: diez minutos y cincuenta y nueve segundos para dejarla vacía. SpaceX escribió ante el regulador bursátil que espera llegar a sesenta por lanzamiento. De momento ha soltado veinte.

Y aquí viene el anticlímax, que es la parte buena. La nave no los deja en su sitio: los suelta a unos trescientos kilómetros, en una órbita provisional casi vacía. A partir de ahí cada satélite tiene que subir solo.

Lo hace con un propulsor de plasma que empuja ciento setenta milinewtons. Es el peso de una hoja de papel sobre la mano, aplicado a ochocientos kilos de satélite. La aceleración resultante es de una treintamilésima parte de la gravedad.

1 a 3 mesesen subir de 300 a 480 km · mediana medida: 64 días

Así que no hay maniobra espectacular. Hay una hoja de papel empujando durante dos meses. En la primera hora el satélite se estabiliza, despliega su panel y manda a tierra su primera posición; la documentación de la propia SpaceX admite que durante horas o días ni siquiera puede apartarse si algo se le acerca. La subida empieza días después.

Formulario S‑1 ante la SEC, 20 de mayo de 2026 · SpaceX, «Launch and Early Mission», space‑safety.starlink.com · tiempos de ascenso medidos sobre 2019‑2025, arXiv:2603.25835

PRIMERO · SUBIR MUCHO PESO, MUCHAS VECES

Dentro no hay un almacén. Hay una máquina que empuja.

A doscientos kilómetros nadie puede abrir una puerta a mano. Nada ocurre hasta que lo anterior está confirmado: presión, cierres, posición, permiso. En ese orden. Siempre.

Los satélites van apilados en raíles, sujetos como los platos en un lavavajillas. Dos cadenas los empujan fuera de dos en dos, despacio.

11 minen vaciar la bahía · veinte satélites

Y luego, la sorpresa: la nave no los deja en su órbita. Los suelta más abajo. Cada uno sube solo, con un motor que empuja como el peso de una hoja de papel. Tarda uno o dos meses. No hay prisa. Hay constancia.

QUÉ LLEVA DENTRO UN STARMIND AI1

Un centro de datos entero, del tamaño de un armario.

El 4 de agosto de 2026, en su primera presentación de resultados como empresa cotizada, SpaceX dijo por fin qué va a bordo: GPU Rubin y CPU Vera, de NVIDIA. Musk lo describió como «esencialmente un Vera Rubin NVL72 optimizado» y, acto seguido, como «una simplificación radical del rack normal».

Ese rack existe y se puede comprar. Lleva setenta y dos GPU Rubin y treinta y seis CPU Vera —dos gráficas por cada procesador— cableadas entre sí para comportarse como una sola máquina. SpaceX compara AI1 con esa arquitectura; no ha publicado su distribución interna.

72 + 36equivalente NVL72 · configuración AI1 no publicada

De cómo se reparten físicamente no hay nada publicado. Los recuentos que circulan, que SpaceX no ha confirmado, hablan de seis módulos —tres a cada lado del satélite— y de tres piezas por módulo con cuatro gráficas cada una. Multiplica: seis por tres por cuatro, setenta y dos. La cuenta cuadra, que no es lo mismo que estar confirmada.

Sobre la potencia sí conviene ser cuidadoso, porque circulan tres cifras que no significan lo mismo. La ficha oficial declara hasta doscientos cincuenta kilovatios de pico y ciento setenta y cinco de media, y eso es solo la carga de cómputo. Las horquillas más bajas que se leen por ahí vienen del consumo estimado del rack en tierra, que la cadena de suministro sitúa entre ciento noventa y doscientos treinta. NVIDIA no publica esa cifra.

250 kWde pico · 175 de media, solo el cómputo según SpaceX

¿Cuánto es eso calculando? NVIDIA presume de veinticinco veces el rendimiento de una H100, pero esa comparación es de una gráfica contra otra y cambiando de precisión por el camino. Rack contra rack, midiendo lo mismo en los dos lados, salen unas veinte veces. Sigue siendo la diferencia entre un armario de hoy y veinte.

Y todo por duplicado, porque nadie va a subir a arreglarlo. La propia ficha habla de circuitos de bombeo redundantes. El folleto que SpaceX entregó a la bolsa es más franco: dice que estos satélites vivirán en un entorno «duro e impredecible» con riesgos que los ensayos en tierra «no pueden replicar del todo».

Doscientos cincuenta kilovatios en un cajón que nadie podrá tocar nunca. La pregunta ya no es si el ordenador cabe. Es de dónde sale esa electricidad.

Resultados de SpaceX, 4 de agosto de 2026 · especificación Vera Rubin NVL72, NVIDIA, preliminar · ficha oficial de Starmind · formulario S‑1 ante la SEC. El reparto en módulos no está confirmado por SpaceX.

QUÉ LLEVA DENTRO

Un centro de datos entero, del tamaño de un armario.

En agosto de 2026 SpaceX lo dijo: cada satélite llevará los mismos chips que hacen funcionar la inteligencia artificial aquí abajo. Un armario de cálculo, preparado para no poder tocarse nunca.

Ese armario existe en tierra. Comparado con los de hace tres años, calcula unas veinte veces más. Todo va por duplicado: nadie subirá a cambiar una pieza.

×20un armario de hoy frente a uno de hace tres años

Y consume como un pueblo pequeño. La pregunta ya no es si el ordenador cabe. Es de dónde sale esa electricidad.

NECESITAMOS 2 · DESPLEGAR UNA CENTRAL ELÉCTRICA

Ahí arriba no hay red a la que enchufarse.

Hay que subir la central entera, plegada dentro de un cohete, conseguir que se despliegue sola y que no se rompa nunca. Y tiene que caber: a los doscientos cincuenta vatios por metro cuadrado que declara la ficha, doscientos diez kilovatios de panel piden ochocientos cuarenta metros cuadrados.

840 m²de panel para un solo satélite

Esa cifra sola no dice nada, así que conviene medirla: son dos pistas de baloncesto, y un tercio de toda la célula solar que lleva la Estación Espacial Internacional. O dicho como de verdad se entiende: un satélite pide doscientos diez kilovatios y la Estación entera, con sus ocho alas y las seis nuevas, llega a doscientos quince.

Y hay una decisión de diseño que cambia la cuenta entera. SpaceX ha confirmado una órbita heliosíncrona y plantea energía solar continua para AI1. La compañía no ha publicado la geometría concreta de esa órbita.

Sin eso habría que sobrevivir a media hora de sombra en cada vuelta, quince veces al día. Con las mejores baterías que vuelan hoy —las de los Iridium, cincuenta y cinco vatios hora útiles por kilo— almacenar esa media hora costaría entre dos y tres toneladas. Habría que subir un satélite entero de baterías para poder encender el satélite.

2‑3 tde baterías que la órbita hace innecesarias

Que el Sol diera para tanto no era evidente. Vanguard 1 subió en 1958 con dos transmisores: uno de pilas y otro alimentado por seis racimos de células. El de pilas calló a las tres semanas. El solar siguió hablando hasta 1964, seis años, y el satélite continúa ahí arriba: es el más antiguo que sigue en órbita.

Desplegarlo es el otro problema. Un panel iROSA no lleva motor: se enrolla como una alfombra y se despliega con la energía elástica guardada en dos tubos de composite que se enderezan solos. El material es el actuador.

5‑9 kWde ganancia por ala, frente a los 20 anunciados

Y aquí el detalle que no luce. Cada ala nueva se anunció por encima de veinte kilovatios; medida en vuelo dio entre cinco y nueve. No es que rinda menos: es que se instala delante de la vieja y le tapa más de la mitad. Se gana la diferencia, no la suma.

Korn, NASA Glenn, NTRS 20240004278, 2024 · paneles de la ISS, NASA NTRS 20160014034 · ficha oficial de Starmind, SpaceX, consultada el 14 de agosto de 2026

SEGUNDO · NO HAY ENCHUFE

Ahí arriba no hay enchufe.

Hay que subir la central entera dentro del cohete y conseguir que se despliegue sola. Para un solo satélite hacen falta dos pistas de baloncesto de panel, una al lado de la otra.

2 pistasde panel solar por satélite

El truco de la órbita lo cambia todo: SpaceX plantea energía solar continua en una órbita heliosíncrona. La geometría concreta de AI1 todavía no se ha publicado.

El panel se despliega solo, como una alfombra que recuerda su forma. En la Estación ya funcionan seis así. Y midieron algo que no salió en los folletos: cada ala nueva rinde menos de lo anunciado, porque tapa a la vieja que tiene debajo.

SUPERFICIE SOLAR MÍNIMA

LÍMITE IDEAL

Ningún panel rinde lo que promete el Sol

A la Tierra llegan 1.361 vatios por metro cuadrado y una célula espacial buena convierte el 30%: bien orientada daría 408. La ficha declara 250. El resto se lo comen el empaquetado, el cableado, el calor y el hecho de que un panel de 840 metros nunca mira entero al Sol.

1.361 × 0,30 = 408 W/m² ideales · 250 declarados

1.361
W/m² a 1 UA
408
W/m² ideales
250
W/m² reales

Irradiancia solar total, LASP/TSIS · ficha oficial de Starmind, SpaceX

EL SOL DA LO QUE DA

LA CUENTA

Ningún panel aprovecha ni la mitad de la luz

De toda la luz que llega del Sol, las mejores células se quedan con una de cada tres partes. El resto se pierde en calor, cables y en que un panel gigante nunca mira entero al Sol. Por eso hacen falta dos pistas para un solo armario.

VATIOS POR KILO

FRONTERA NASA / ESA

Lo que hay que abaratar ya no son los vatios: son los kilos

Un ala de la Estación da 28 kilovatios y pesa 331 kilos: 85 vatios por kilo. Pero está construida para que un astronauta la monte con guantes y aguante quince años, no para pesar poco. Los prototipos que funden célula y mástil en un mismo laminado apuntan a más del triple. Y las perovskitas, la promesa de la década, empezaron a volar en 2025: conservan el 80% de su rendimiento a los 44 días, mientras una célula clásica conserva el 87% a los quince años. Ya generan corriente en órbita; todavía no duran.

85 W/kg
ala real de la ISS
>265
W/kg que persigue el prototipo
80% / 44 d
perovskita en vuelo

Redwire, ficha ROSA 2025 · Putz et al., Advanced Materials, 2026 · NASA, estado del arte 2026

LO QUE PESA

EN PRUEBAS

Ya no se abaratan los vatios: se abaratan los kilos

Subir un kilo al espacio cuesta dinero. La carrera es que el panel pese menos. Los prototipos nuevos apuntan a triplicar lo que rinde cada kilo. Las células nuevas ya generan corriente ahí arriba: aún no aguantan años, pero acaban de empezar.

ACTITUD · CINCO ENEMIGOS

Orientarse ya es una optimización.

El panel quiere mirar al Sol; el radiador, al cielo frío. La nave quiere ofrecer poca sección al gas residual; los láseres exigen línea de visión; una estructura de 70 metros no debe vibrar. No existe una orientación perfecta para todo. Cada giro intercambia potencia, calor, arrastre, enlace y estabilidad.

La arquitectura de actitud de AI1 no se ha publicado.

GIRAR ES DECIDIR

El panel quiere sol. El radiador quiere sombra.

La antena quiere ver a su vecino. No pueden mirar los tres a la vez. Cada giro mejora una cosa y empeora otra.

NECESITAMOS 3 · TIRAR EL CALOR SIN AIRE

El espacio no enfría. Solo te deja emitir.

Es lo primero que hay que desaprender. En el vacío no hay aire que se lleve el calor: la única salida es radiarlo, y radiar obedece a una ley que Stefan enunció en 1879 y Boltzmann dedujo cinco años después. La potencia emitida crece con la cuarta potencia de la temperatura.

Esa cuarta potencia parece una bendición y es una trampa. Subir el radiador de trescientos a cuatrocientos kelvin reduce a un tercio la superficie necesaria. Pero cuatrocientos kelvin son ciento veintisiete grados, y el silicio de una GPU se cualifica para ochenta y siete. La cuarta potencia solo trabaja a favor a temperaturas que el chip no tolera.

53 kg/kWreferencia ISS para expulsar calor · frente a ≈12 kg/kW de panel solar

Ahí está el nudo. Un ala solar de la Estación pesa trescientos treinta y un kilos y entrega veintiocho kilovatios: unos doce kilos por kilovatio generado. Un radiador fotovoltaico de la ISS pesa setecientos cuarenta coma siete kilos y puede expulsar hasta catorce kilovatios: unos cincuenta y tres kilos por kilovatio térmico. No es una ley universal ni el peso anunciado de AI1; es una referencia real de la arquitectura que ya vuela.

Y las cuentas siguen siendo exigentes. Si se usara esa referencia sin aligerarla, los ciento setenta y cinco kilovatios de cómputo equivaldrían a unas nueve toneladas de radiador. Por eso AI1 no puede resolver el calor copiando la Estación: necesitaría una arquitectura térmica mucho más ligera e integrada. La masa implícita de ≈2.140 kg es una inferencia de la pieza a partir de las cifras presentadas; los 3.000 kg del expediente FCC son una envolvente regulatoria, no la masa anunciada.

Y aquí la misma órbita vuelve a jugar a favor, por un motivo distinto. Volando sobre el terminador, el satélite puede mantener los paneles hacia el Sol y los radiadores hacia el lado contrario, mirando siempre al espacio.

Se suele contar que ahí fuera hay doscientos setenta grados bajo cero y que por eso el calor se marcha solo. La cifra es cierta y engaña. Un radiador a cincuenta grados emite prácticamente lo mismo contra un cielo a 2,7 kelvin que contra uno a cincuenta kelvin: la diferencia es de un 0,05%. Lo que decide es la superficie y la temperatura del propio radiador, no lo frío que esté el fondo.

La ventaja real es otra, y es más fina. Un radiador que mira hacia abajo recibe de la Tierra unos doscientos vatios por metro cuadrado de infrarrojo y hasta trescientos cuarenta de luz reflejada. De canto sobre el terminador recibe la cuarta parte y —esto es lo que de verdad importa— siempre la misma. No hay vaivén.

Y el vaivén no es un detalle estético. Los paneles originales del Hubble se doblaban en cada cruce del terminador, quince veces al día. El tirón bastaba para desbaratar el apuntado del telescopio, y hubo que cambiarlos en la primera misión de servicio, en 1993.

Y sin embargo la pieza que lo hace posible existe desde hace sesenta años. Grover construyó el primer tubo de calor en 1964: el líquido evapora junto al foco caliente, el vapor viaja solo, condensa en el extremo frío y una mecha porosa lo devuelve por tensión superficial. Sin bomba, sin motor, sin una sola pieza móvil.

1,9 °Cde diferencia entre extremos, transportando 64 W · GEOS‑II, 1968

Voló tres años después de inventarse. En 1968 el GEOS‑II movía sesenta y cuatro vatios de un extremo a otro con menos de dos grados de diferencia. La bomba que no existe lleva medio siglo funcionando.

CODATA 2022 · NASA/Boeing · Grover, J. Appl. Phys. 35, 1964 · APL/JHU, 1968

Ya podemos subirlo y alimentarlo. Ahora debe sobrevivir.

TERCERO · EL ESPACIO NO ENFRÍA

El espacio no enfría. Solo te deja brillar.

1 · SIN AIRE

Aquí abajo el calor se lo lleva el aire o el agua. Allí arriba no hay aire: la única salida es irradiarlo, como una brasa en la oscuridad.

2 · EL GRAN PROBLEMA

Da igual que fuera haga un frío extremo. Lo que importa es cuánta superficie tienes para soltar calor.

Más peso que AI1con una tecnología parecida a la de la Estación, los radiadores podrían pesar más que el satélite entero

3 · LA SALIDA

Un tubo sellado lleva el calor del chip al radiador sin bomba ni motor. Existe desde 1964 y lleva décadas volando.

Ya podemos subirlo y alimentarlo. Ahora debe sobrevivir.

LA LEY T⁴

La salida es dejar de pedirle una sola temperatura a la máquina.

Si el chip y el radiador tienen que estar a la misma temperatura, no hay solución: uno quiere estar frío y el otro caliente. Así que se separan. El chip se mantiene en sus ochenta y siete grados y el calor se recoge, se transporta y se suelta en otra pieza que sí puede trabajar mucho más caliente. Hacerlo cuesta masa o cuesta energía —una bomba de calor gasta electricidad para mover calor cuesta arriba—, y esa es hoy la frontera de verdad del asunto.

ESA · Space‑CIM, ISLPED 2026

LA SALIDA

EN DESARROLLO

El chip fresco y el radiador más caliente, cada uno a lo suyo

Si el chip y el radiador tuvieran que estar a la misma temperatura, no habría solución: uno quiere frío y el otro rinde más caliente. El truco es separarlos: se recoge el calor junto al chip y se suelta en otra pieza que puede trabajar mucho más caliente. Mover ese calor cuesta peso o energía, y ahí está hoy la frontera.

2017 · SPACEBORNE COMPUTER

VOLÓ

Lo frenaron a propósito para ver si dejaba de equivocarse

HPE subió a la Estación un ordenador comercial sin blindar y lo tuvo funcionando seiscientos quince días. Cuando aparecían errores le bajaban el reloj y la tensión, a ver si remitían. No remitieron: su propia hipótesis quedó falsada en vuelo. Murieron nueve de sus veinte discos y la máquina siguió calculando.

615
días en órbita
9 de 20
discos muertos
1,1
teraflops

HPE · ISS National Lab, 2021

2017 · UNA PRUEBA VALIENTE

VOLÓ

Subieron un ordenador normal. Aguantó seiscientos quince días.

Sin blindaje. Se le murieron nueve discos de veinte. Siguió calculando. No hace falta que nada falle. Hace falta saber convivir con los fallos.

NECESITAMOS 4 · FALLAR SIN MORIR

La alarma del alunizaje no fue un exceso de datos.

Un desfase eléctrico de ochocientos hercios hacía que una antena parada pareciera estar oscilando. Cada oscilación imaginaria le robaba al ordenador un ciclo de 11,7 microsegundos, y entre todas se comieron el trece por ciento de la máquina. No se colgó porque Hal Laning había inventado años antes un ejecutivo que ordenaba el trabajo por prioridad y sabía reiniciarse sin perder lo esencial: podía apagarse y encenderse en pleno descenso sin interrumpirlo.

Don Eyles, AAS 04‑064, 2004

CUARTO · FALLAR SIN MORIR

Bajando a la Luna, el ordenador se saturó. No se colgó.

Sabía qué tareas tirar por la borda y cuáles proteger. Reiniciaba lo accesorio y seguía pilotando. Esa idea —fallar por partes, nunca del todo— es la que necesita un ordenador que nadie puede ir a reparar.

COTS + RECUPERACIÓN

VOLÓ / EN CALIFICACIÓN

Hay dos escuelas, y la frontera está en mezclarlas

Una dice: sube silicio comercial, barato y rápido, y protégelo con vigilancia y software. Es lo que hizo HPE. La otra endurece el chip desde la fábrica, contra la radiación, y acepta ir años por detrás en velocidad: un procesador espacial certificado rinde hoy como un ordenador de sobremesa de hace quince años. El HPSC que la NASA tiene en calificación intenta las dos cosas a la vez y promete multiplicar por cien lo que puede un procesador espacial actual.

2017
la vía comercial vuela
>100×
lo que promete el chip endurecido
2026
aún en calificación

NASA Spinoff · NASA HPSC

DOS ESCUELAS

EN CALIFICACIÓN

Chip de armadura, o chip vigilado

Uno se endurece de fábrica: lento y carísimo. El otro es un chip normal vigilado por software, como el de la Estación. El futuro que se está probando ahora mezcla los dos.

EL FALLO QUE NO AVISA

Una partícula puede cambiar el resultado sin detener el programa.

Blindar no basta. Un protón puede voltear un bit en lógica, SRAM o memoria HBM; el cálculo termina y entrega un número aparentemente válido. En inferencia quizá se detecte una salida anómala. En entrenamiento distribuido, una actualización corrompida puede propagarse por la red antes de descubrirse. Hay que verificar el resultado, no solo que la tarea acabó.

Google Suncatcher · ensayo de radiación TPU Trillium

EL ENEMIGO INVISIBLE

EL RIESGO

Una partícula puede cambiar un número. La máquina no se entera.

El programa no se detiene: termina y entrega un resultado que parece bueno y es falso. Es el fallo más peligroso, porque no avisa. Blindar no basta. Hay que comprobar el resultado, no solo que la tarea acabó.

TPU TRILLIUM BAJO PROTONES

ENSAYADO

«No se rompió» no significa «calculó bien»

Google metió una TPU en un haz de protones y le fue subiendo la dosis. El chip no se rompió. Pero a partir de cierta dosis la memoria empezó a comportarse de forma irregular, y en los cálculos aparecieron corrupciones silenciosas: resultados equivocados que el propio chip da por buenos. Un fallo que se ve es un problema de ingeniería; uno que no se ve es un problema de confianza.

67 MeV
energía de los protones
≈2 krad
dosis a la que falla la memoria
1 de cada 17
rads con un error mudo

Puede sobrevivir. Ahora sus chips tienen que hablar entre sí.

Resultado experimental de Suncatcher; no identifica el hardware de AI1.

EL ENSAYO DE GOOGLE

ENSAYADO

«No se rompió» no es lo mismo que «calculó bien»

Google metió uno de sus chips en un haz de partículas. Sobrevivió. Pero la memoria empezó a equivocarse en silencio: respuestas erróneas con cara de buenas. Esa es la trampa.

Puede sobrevivir. Ahora sus chips tienen que hablar entre sí.

NECESITAMOS 5 · HABLAR A LA VELOCIDAD DE LA LUZ

La óptica pasó de experimento a industria orbital.

SILEX enlazó dos satélites en 2001. LLCD bajó 622 Mb/s desde la Luna a Tierra en 2013. TBIRD alcanzó 200 Gb/s desde órbita baja a Tierra en 2022. Starlink convirtió el enlace óptico en producción masiva: en julio de 2026 NASA citaba más de 25.000 terminales láser operativos. La red existe; la pregunta es si su topología sirve para entrenar.

NASA · ESA · Starlink

QUINTO · HABLAR CON LUZ

Los satélites ya se hablan con láser.

Empezó como experimento en 2001. Hoy miles de hilos de luz cruzan el cielo cada noche. La red existe. La pregunta es si es lo bastante rápida para que miles de chips trabajen como uno.

ANCHO DE BANDA

DOS ESCALAS

La fibra interna no cabe aún entre satélites

TBIRD demostró doscientos gigabits por segundo desde un satélite hasta Tierra, no entre dos satélites. Dentro de un solo armario de setenta y dos aceleradores circulan ciento treinta terabytes. SpaceX no ha publicado la velocidad de enlace de AI1: esa es la brecha que tendría que cerrar para entrenar entre naves.

TBIRD a Tierra 25 GB/s · un solo armario 130 TB/s

200 Gb/s
TBIRD, satélite → Tierra
130 TB/s
dentro de un armario
≈5.200×
orden de magnitud

EL CUELLO DE BOTELLA

LA CUENTA

Dentro, una autovía. Fuera, todavía falta la conexión.

TBIRD ha demostrado un láser rapidísimo entre un satélite y Tierra. SpaceX no ha dicho aún qué velocidad tendrán los enlaces de AI1 entre satélites. Entrenar no es enviarse archivos: es corregirse miles de veces por segundo.

SUNCATCHER

INVESTIGACIÓN

Cuando la órbita se convierte en placa base

Google estudia grupos de 81 satélites a 1 km: la distancia orbital pasa a ser una dimensión del ordenador. Cada enlace tendría que mover 9,6 Tb/s. El laboratorio ha alcanzado 800 Gb/s unidireccionales. La brecha sigue abierta. Suncatcher no es AI1.

81
satélites en cada grupo
1 km
separación entre ellos
9,6 Tb/s
por enlace · lab: 800 Gb/s

Resultado de laboratorio. No identifica el hardware de AI1.

LA IDEA DE GOOGLE

INVESTIGACIÓN

Volar tan juntos que el hueco sea el cable

Google estudia enjambres a un kilómetro unos de otros, tan cerca que los láseres tejen entre ellos el cableado de un único ordenador.

DOS NAVES, UN INSTRUMENTO

Proba‑3 demostró la premisa física.

En 2025 dos satélites volaron separados 150 metros y mantuvieron precisión milimétrica durante horas. Uno proyectó una sombra de apenas cinco centímetros sobre el telescopio del otro. No demuestra una red de entrenamiento, pero sí que dos cuerpos autónomos pueden cerrar el lazo y comportarse como una sola máquina.

ESA · Proba‑3

Puede hablar. Ahora falta llevarlo a escala.

YA DEMOSTRADO

Dos naves volaron como si fueran una.

En 2025, dos satélites europeos mantuvieron su distancia con precisión de milímetros durante horas: uno daba sombra al telescopio del otro. No es una red de cálculo, pero demuestra la pieza básica: máquinas separadas comportándose como un solo instrumento.

Puede hablar. Ahora falta llevarlo a escala.

ESCALA DESPLEGADA

PRESENTADO

No es grande por los chips: es grande por la energía y el calor

La caja informática puede ser compacta; las alas y los radiadores lo convierten en infraestructura del largo de un intercontinental. Grande por la energía y el calor, no por los chips. La masa implícita es ≈2.140 kg; los 3.000 kg del expediente FCC son una envolvente regulatoria, no la masa anunciada.

70 m
AI1 desplegado
≈2.140 kg
masa implícita
3.000 kg
envolvente FCC

SpaceX · ESA · Boeing

LA ESCALA

PRESENTADO

Grande como un avión, y no por los chips

El ordenador cabe en un armario. Lo que convierte al satélite en un gigante del largo de un avión de pasajeros son las alas solares y los radiadores: la electricidad y el calor. Esa es la seña de esta historia: el cálculo es lo pequeño; la energía es lo enorme.

70 m
de punta a punta
≈ un avión
de pasajeros de largo

NECESITAMOS 6 · QUEDARSE ARRIBA

El mismo plasma los sube, los aparta y los baja.

Los propulsores Hall volaron en el Meteor soviético en 1971 y en 2019 dejaron de ser artesanía. SpaceX pasó de xenón a criptón y después a argón: cuando fabricas miles de naves, el precio de un gas es una decisión de ingeniería, no de física. Ese mismo motor corrige la órbita, esquiva lo que viene y, al final, baja el satélite a quemarse.

Esquivar ya no es excepcional: entre diciembre y mayo la constelación hizo 207.152 maniobras evasivas, decididas a bordo.

NASA SmallSat State of the Art 2026 · informe semestral de SpaceX a la FCC, julio de 2026

SEXTO · QUEDARSE ARRIBA

El mismo motor los sube, los aparta y los baja.

Empuja poquísimo, pero durante meses. Corrige la órbita, esquiva lo que viene y, al final, baja el satélite para que se queme. La flota actual esquiva sola, decenas de veces por satélite y año.

POR QUÉ ESA ÓRBITA Y NO OTRA

MECÁNICA ORBITAL

La Tierra no es una esfera, y de ahí sale toda la ventaja

El abultamiento del ecuador tira del plano de la órbita y lo hace girar. A la inclinación justa —algo más de 97 grados, del revés respecto al planeta— ese giro vale 0,9856 grados al día: exactamente lo que avanza el Sol en el cielo. El plano queda enganchado al Sol sin gastar propelente. Es la órbita clásica de la observación terrestre, porque hace que todas las fotos salgan con la misma luz; a una GPU eso le da igual. Aquí se elige por dos cosas: la energía y el calor.

0,9856°
gira el plano cada día
≈97°
inclinación, del revés
0
para girar el plano

LA ÓRBITA ELEGIDA

MECÁNICA

La Tierra, por estar achatada, regala esta órbita

El abultamiento del ecuador hace girar despacio el plano. A la inclinación justa, gira al ritmo del año sin gastar combustible en ese giro. El satélite aún necesita propelente para mantener altura y maniobrar; SpaceX plantea que AI1 reciba energía solar continua.

LO QUE YA ESTÁ ARRIBA

VOLÓ

La constelación ya existe; el centro de datos no

Starlink es la mayor constelación de la historia y funciona: prueba que SpaceX sabe fabricar y operar satélites en serie. Pero ninguno de ellos calcula para nadie. Transportan bits; no los procesan.

10.987
satélites Starlink activos
46.210
objetos que hay que esquivar
17.000 t
de chatarra y satélites ahí arriba

J. McDowell, 12 ago 2026 · ESA Space Debris Office, 31 jul 2026

LO QUE YA HAY

VOLÓ

La flota existe; el centro de datos, todavía no

Ahí arriba ya vuelan más de diez mil satélites de la misma empresa, fabricados en serie como coches. Eso demuestra la mitad del plan: saber construir y manejar flotas enormes. Pero ninguno de ellos calcula nada para nadie. Mueven datos; no los piensan.

EXPEDIENTE FCC · SAT‑LOA‑20260108‑00016

PRESENTADO

Un millón de satélites, de 500 a 2.000 kilómetros

El 30 de enero de 2026 SpaceX registró el «Orbital Data Center system». La cifra no es un redondeo periodístico: el expediente pide hasta un millón de satélites repartidos en capas de 500 a 2.000 km. Y trae una línea incómoda: para deshacerse de ellos propone subirlos por encima de los 2.000, a órbitas que tardarían más de dos siglos solo en volver a bajar hasta ahí. Sigue sin resolverse.

1.000.000
satélites que pide el expediente
500–2.000
km de altitud, en capas
Sin resolver
la FCC aún no ha contestado

FCC Space Bureau, aviso público DA 26‑113, 4 de febrero de 2026

EL PAPEL YA ESTÁ FIRMADO

PRESENTADO

Han pedido permiso para un millón de satélites

En enero de 2026, SpaceX pidió al regulador de las telecomunicaciones de Estados Unidos permiso para hasta un millón de satélites de cálculo, en capas entre quinientos y dos mil kilómetros. Para retirarlos propone subirlos aún más arriba, a órbitas de las que se tarda siglos en caer. La solicitud sigue sin respuesta.

29 · LA FRASE QUE NADIE ESPERA EN UN PAPEL LEGAL

SpaceX escribió «Kardashev» en un expediente de la FCC.

En la memoria que acompaña la solicitud, la empresa describe el sistema como un primer paso para convertirse en una civilización de tipo II en la escala de Kardashev: una capaz de aprovechar toda la potencia del Sol. No lo dijo en un vídeo ni en una entrevista. Lo firmó ante el regulador.

Solicitud de SpaceX, citada en FCC DA 26‑113, nota 2

LA FRASE INESPERADA

Lo firmaron ante el regulador. No lo dijeron en un vídeo.

En el papel oficial escribieron que esto es el primer paso hacia una civilización capaz de usar la energía de toda una estrella.

TERAFAB · LA PIEZA QUE AÚN NO EXISTE

ANUNCIADO

Y si además fabricaran sus propios chips

Esto que se ve es Terafab: 16.800 millones de dólares, Intel de socio y, si sale como está dibujada, el edificio más grande del mundo por superficie. En su catálogo hay tres chips. Dos son para Tesla. El tercero se llama D3 y tiene una sola línea de descripción: «para el espacio».

Musk no lo cuenta como una guerra con NVIDIA sino como escasez: compraría todos los chips que le hicieran, y no le hacen suficientes. Los primeros AI1 vuelan con NVIDIA. Nadie ha dicho aún que el D3 vaya a bordo de ninguno.

16.800
millones, 1.ª fase
D3
«para el espacio»
2028
si llega

TERAFAB

ANUNCIADO

Y quieren fabricar sus propios chips

Esto es Terafab: una fábrica de chips anunciada en Texas que, si se construye como está dibujada, sería el edificio más grande del mundo. En su catálogo hay un chip descrito con tres palabras: «para el espacio». Los primeros satélites volarán con NVIDIA; nadie ha dicho aún que este chip vaya a bordo de ninguno.

LA PARTITURA

Siete inventos que no se conocían entre sí

Un ciclo de motor dibujado en los sesenta que nunca voló. Un transmisor que en 1958 habló seis años con lo que le daba el Sol. Un panel que se despliega porque el material recuerda su forma. Un tubo que mueve calor sin motor desde 1964. Un ordenador que en 1969 supo qué tirar por la borda. Un plasma de 1971 que hoy se fabrica por millares. Un rayo de luz entre dos satélites, en 2001.

Ninguno de ellos sabía que estaba trabajando en esto.

LA PARTITURA

Seis problemas. Seis respuestas que no se conocían.

Un motor que nunca voló. Un satélite de 1958 que vivía del Sol. Un panel que se abre solo. Un tubo que mueve calor sin bomba. Un ordenador que supo qué tirar por la borda. Un rayo de luz entre dos naves.

Ninguno sabía que trabajaba en esto.

VEREDICTO

No hay que inventar nada. Hay que hacerlo todo a la vez.

×3 coste hoy frente a tierra415→945 TWh, centros de datos 2024–2030~500 vuelos por gigavatio, hoy

Poner un gigavatio en órbita costaría hoy el triple y pediría del orden de quinientos vuelos. No es un abismo permanente: es una foto de 2026. El lanzamiento abarata con cada cadencia que Starship demuestre; la electricidad de los centros de datos encarece. Arriba hay tres partidas que en tierra se pagan caras: 24 h de sol sin 2‑3 t de baterías, calor radiado sin agua ni río, y ni suelo ni acometida. No hace falta que las curvas se crucen del todo. Basta con que se acerquen lo suficiente para que un vatio orbital compita con un vatio que ya no cabe en la red.

VEREDICTO

No hay que inventar nada. Hay que hacerlo todo a la vez.

×3 lo que costaría hoy frente a tierra24 h de sol · sin río · sin terreno

Hoy sale más caro que un centro de datos en tierra. Pero cada año lanzar cuesta menos y la luz en tierra cuesta más. Arriba el Sol no se pone, no hay que comprar terreno ni un río para enfriar. No hace falta que sea más barato mañana. Hace falta que se acerque lo suficiente.

Y UNA ÚLTIMA COSA

Ninguno de los siete lo sabía.

El ingeniero que dibujó aquel ciclo de motor en la Unión Soviética no lo sabía. Quien en 1958 soldó seis racimos de células a una esfera del tamaño de un pomelo, tampoco. Grover, con su tubo que movía calor sin motor, menos aún. Y Hal Laning, enseñándole a un ordenador a decidir qué tirar por la borda cuando le sobrara trabajo, solo intentaba llegar a la Luna.

Sesenta años después, sus piezas encajan.

Así que la pregunta que de verdad importa no es si SpaceX lo conseguirá. Es esta otra, y es nuestra: ¿qué se está resolviendo hoy, en algún laboratorio pequeño, que dentro de sesenta años hará posible algo que todavía no sabemos imaginar?

Y UNA ÚLTIMA COSA

Ninguno de los siete lo sabía.

El que dibujó el motor no lo sabía. El que soldó las células a aquella esfera pequeña, tampoco. El del tubo de calor, menos. Cada uno resolvía su problema. Sesenta años después, sus piezas encajan.

Así que la pregunta no es si SpaceX lo conseguirá. Es esta, y es nuestra: ¿qué se estará resolviendo hoy, en algún taller pequeño, que dentro de sesenta años hará posible algo que aún no sabemos imaginar?

Inicio
Fuentes y método
  • Propulsores: RD‑270, datos de NPO Energomash publicados por Sudakov, Kotelnikova y Chvánov (Lecturas Tsiolkovski, Kaluga 2001). F‑1, NASA MSFC, NTRS 20140011656. Raptor 3, publicación de SpaceX del 2 de agosto de 2024. Las cuatro magnitudes de los tres motores están tomadas a nivel del mar, para que la comparación sea coherente. El 184:1 del Raptor corresponde al pico alcanzado en banco, no al régimen nominal.
  • La nave: capacidad de 100 t a LEO, Starship Users Guide de SpaceX (2020); es objetivo de diseño, no capacidad demostrada. Transbordador: 29,5 t de especificación en NASA TM X‑70412 (1974); el máximo realmente volado fueron 22,78 t, el telescopio Chandra en 1999.
  • Reentrada: los 1.377 °C y la razón geométrica del hexágono, publicados por Elon Musk en marzo de 2019. La cronología de la frenada —25 s en tres tramos— es la oficial del vuelo 13, 24 de julio de 2026.
  • Estructuras desplegables: Echo 1, NASA y NTRS 20190001443. El efecto de la presión de radiación sobre su órbita, Shapiro y Jones, Science 132:1484, 18 de noviembre de 1960. IKAROS, JAXA, con empuje de 1,12 mN medido por Doppler el 9 de junio de 2010. ROSA, NASA NTRS 20200002441.
  • Energía solar: Vanguard 1, NASA y NRL. El número exacto de células es objeto de discrepancia entre fuentes; lo que sí es firme es el contraste de duración entre el transmisor solar y el de batería. Células actuales, fichas técnicas de fabricante. Paneles de la ISS, NASA NTRS 20160014034.
  • Térmico: constante de Stefan‑Boltzmann, CODATA 2022. Sistema térmico de la ISS, documentación NASA/Boeing; la relación entre masa de radiador y kilovatio evacuado es un cálculo de la pieza sobre esas cifras. Tubo de calor, Grover, Journal of Applied Physics 35 (1964) y APL/JHU para el GEOS‑II. Órbita: la ficha oficial de Starmind confirma órbita heliosíncrona y «energía solar continua»; el expediente de la FCC habla de capas de 500 a 2.000 km con inclinaciones de 30° y heliosíncronas. SpaceX no ha dicho «amanecer/atardecer» ni ha publicado altitud, inclinación ni hora local del nodo: esa variante está implicada por la iluminación continua, pero es deducción. Y el matiz importa, porque una órbita amanecer/atardecer solo está iluminada todo el año por encima de unos 1.400 km; por debajo tiene temporadas de eclipse. Masa de baterías estimada con la energía específica útil publicada por Saft para las celdas VES16 de los Iridium (55 Wh/kg). Paneles del Hubble y su flexión en el terminador, AIAA J. Spacecraft and Rockets.
  • Cómputo: alarmas 1201 y 1202, Don Eyles, AAS 04‑064 (2004). Spaceborne Computer, HPE e ISS National Lab. Corrupción silenciosa en la Tierra, Dixit et al., arXiv:2203.08989.
  • Qué lleva dentro un AI1: SpaceX confirmó GPU Rubin y CPU Vera el 4 de agosto de 2026, en su primera presentación de resultados como cotizada; Musk lo describió como «esencialmente un Vera Rubin NVL72 optimizado» y «una simplificación radical del rack normal». Las especificaciones del NVL72 son de NVIDIA y están marcadas por el propio fabricante como preliminares: 72 GPU Rubin y 36 CPU Vera por rack. El reparto en seis módulos con tres piezas de cuatro gráficas no está confirmado por SpaceX: es un recuento que circula y cuya aritmética cuadra con el total. Las cifras de potencia —250 kW de pico y 175 de media— son de la ficha oficial de Starmind y corresponden solo a la carga de cómputo; NVIDIA no publica el consumo del rack. El «25 veces una H100» es de NVIDIA, pero compara una GPU contra otra en su módulo Space‑1 y cambiando de precisión; rack contra rack, a igualdad de precisión, la ventaja ronda las veinte veces.
  • Terafab: anuncio conjunto de SpaceX y Tesla del 6 de agosto de 2026, condado de Grimes (Texas), con 16.800 millones de dólares para la primera fase e Intel como socio de proceso. Catálogo de chips y el D3 «para el espacio», en terafab.ai. El formulario S‑1 de SpaceX advierte de que ni Tesla ni Intel están obligadas a permanecer en el proyecto. No existe ninguna declaración que sitúe el D3 a bordo de un satélite Starmind; la primera generación vuela con NVIDIA. Los análisis del sector —Bernstein, Barclays, Yole— consideran la escala anunciada muy difícil de alcanzar en el plazo declarado.
  • Constelación y economía: expediente SAT‑LOA‑20260108‑00016, aviso público FCC DA 26‑113 del 4 de febrero de 2026, pendiente de resolución. Recuento de Starlink, Jonathan McDowell. Objetos catalogados, ESA Space Debris Office. Consumo de centros de datos, Agencia Internacional de la Energía, Energy and AI.
  • Datos que caducan: el expediente de la FCC sigue sin resolverse, el vuelo 14 no había despegado y la nave del vuelo 13 seguía a la deriva en el Índico cuando se cerró esta edición. Si alguna de las tres cosas ha cambiado, las cifras de escala y cadencia necesitan revisión.
  • Edición: estás leyendo la versión completa. Ambos niveles conservarán las mismas cifras y las mismas fuentes. Última revisión editorial: 14 de agosto de 2026.
Créditos audiovisuales
  • Fragmentos de vídeo extraídos de los canales oficiales de YouTube de Tesla (@tesla), SpaceX (@SpaceX) y Amazon Web Services (@amazonwebservices). Selección, edición, encuadre y sincronización para esta pieza: La Mirada Tecno.